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Mi autodefinición
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Admito ser algo hedonista. Me defino como un epicúreo del siglo XXI. Soy un hombre de principios arraigados, claros, y muy definidos. Detesto el esnobismo y la superficialidad. Tenaz por antonomasia. Me propongo metas lógicas, y casi siempre las alcanzo. Desde luego; he tenido mis fracasos y crasos errores.

Procuro cultivar el buen gusto en todos los aspectos de mi vida. Creo poseer Don de Gente, cierta cultura, y una personalidad heterogénea. Siempre bien dispuesto a adoptar conceptos inéditos que sirvan para enriquecer mi acervo cultural e intelectual. Mi mente, usualmente, está abierta a nuevas propuestas, inquietudes y vivencias. Procuro, en la medida de lo posible, no realizar promesas que no esté seguro de poder cumplir. Poseo una pizca de sentido común, y una gran cuota de sensatez, lo cual me induce a no ir más allá de mis genuinas posibilidades. Aunque... acepto que en ciertas oportunidades supe actuar por "impulsos" y "corazonadas". No me ha ido del todo mal en dichas ocasiones. Desde luego; existen imponderables que no se pueden controlar.

Confieso haber vivido muy intensamente. Gozando de cada instante de mi existencia, aun, de aquellos momentos de adversidad. Lo antedicho me da una perspectiva diferente de la vida, el amor y la amistad. Nada de lo humano me es ajeno, porque humano soy. Valoro cada gesto, o actitud, más allá de su significado aparente. Percibo aquello sutilmente sugerido por ciertos gestos, palabras, o mohines. En ocasiones; una mirada "dice" lo que la boca calla.

Aprecio, y disfruto sin límites, las pequeñas cosas de todos los días. Estoy persuadido que en ellas mora la verdadera felicidad. La esencia misma de nuestra existencia. Gozo a pleno de lo que poseo, sin detenerme a lamentar aquello de lo cual carezco.

En algunas oportunidades podrías llegar a percibirme como un hombre algo "ácido", sarcástico, y hasta irónico. Ruego no te alarmes. Forma parte de mi personalidad. Siempre intento dialogar haciendo de la sinceridad mi único baluarte. Sin ambages, "medias tintas", o vanos eufemismos. Esta actitud mía, en ocasiones, suele ser calificada, erróneamente, como pedantería u arrogancia. Supongo, que no hay nada de malo en hacer saber de manera transparente, e inequívoca, "lo que uno quiere, y como lo quiere". Soy romántico a ultranza. Todavía creo que el amor es fuente de infinita felicidad y bienestar.

No es nada fácil autodefinirse sin perder autenticidad. Intenté hacerlo con la mayor honestidad posible. Queda en tus manos la ardua tarea de ir descubriendo lo esbozado en estos textos. De aquí en más, tendrás que confiar en tu sabiduría e intuición. Solo lee muy atentamente estos simples textos, así arribarás a tus propias conclusiones... Confía en tu sabia intuición...

"Lo esencial es invisible a los ojos"